Moda

Francia, el país de la moda

La moda es una industria en sí misma, más allá del arte que se requiere para crear vestimentas agradables al tacto y a la vista. Desde siempre, Francia ha sido uno de los buques insignia de este negocio, con su capital París como gran reclamo para las firmas de ropa. Aunque Italia también tiene un gran gusto por la moda y saben cómo sacarle rendimiento, el país galo es la cuna de la moda por antonomasia.

Se habla de que la moda francesa tiene recorrido desde principios del siglo XVIII, como nos explican los expertos en porno francés mvideoporno. Por entonces, la familia real era la que marcaba las tendencias que debían seguir los diseñadores, y es que su poder económico era tal que solo se les podía decir que sí a pies juntillas. En la época de Luis XV destacaba la convivencia de vestidos que lucían despampanantes escotes y faldas muy grandes con piezas más simples.

Fábrica de estrellas mundiales

Cuando nos referimos a la moda francesa nos viene a la cabeza la “Haute Couture” o Alta Costura. Su apogeo llegó en el siglo XX, aunque no pudo desarrollarse al máximo debido a las guerras. Fue en la década de los 40 cuando tuvo lugar un nuevo despegue y su posterior consolidación de la mano de Christian Dior. Aunque comenzó estudiando ciencias políticas, una vez comenzó a trabajar en la industria de la moda se dio cuenta de que ahí quería desarrollar todo su potencial. En sus inicios trabajó para el gran diseñador del momento, Robert Piguet, y pronto abriría una casa de costura en París gracias al apoyo económico del magnate Marcel Boussac, “el rey del algodón”.

Gracias a su estilo de costura para mujer conocido como “New Look”, se hizo un nombre en la década de los 50 que lo han llevado a ser considerado uno de los grandes referentes de la moda. Incluso después de su muerte, la firma Dior ha permanecido como uno de los gigantes de la industria.

Precisamente en Dior trabajó otro de los grandes diseñadores franceses: Yves Saint Laurent. A los 18 años apenas tenía encargos menores, pero a los 21 años y con la muere de su mentor se convirtió en el modista más joven de la haute couture. Siguió la tradición de Christian Dior hasta que se lanzó a crear su propia firma. En 2002, después de tantos años marcando tendencias, decidió anunciar su retirada del diseño de moda, con cierta desazón porque sentía que se había dado más importancia al lucro en detrimento de la ambición artística. Razón no le faltaba, y es que la industria de la moda cada vez se parece menos a aquella con la que creció en la década de los 50.

Obviamente, no podemos dejar pasar la oportunidad de hablar de Coco Chanel. Prolífica e influyente a principios del siglo XX, optó por una línea de ropa cómoda, sencilla e informal, que rompía con la elegancia de la Belle Époque. Su traje de tweed se convirtió en un icono y se adentró en otros sectores de la moda como bolsos, joyas o perfumes, donde destaca el archiconocido Chanel Nº5.

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